Fuente: El Financiero en línea (Con información de EFE/MOB) | Enero 24, 2007 Recomendar esta nota Recomendar

Latinoamérica es la región mejor preparada para producir biocombustibles

Davos, Suiza, 24 de enero.- Los expertos que asisten al Foro Económico Mundial (FEM) consideraron hoy que América Latina es la región del mundo mejor preparada para producir biocombustibles y para mejorar en los próximos años su crecimiento económico, gracias a su perfil demográfico.

El Foro de Davos, que se reunirá hasta el 28 de enero, también abordó el nuevo panorama político que se ha configurado en América Latina tras las once elecciones que tuvieron lugar en los últimos catorce meses, lo que -en opinión de los analistas- no supone una confrontación entre izquierda y derecha, sino entre "populismo y políticas responsables".

Según una evaluación mostrada durante el debate dedicado a la región, la mayoría de países latinoamericanos tienen una tendencia "al centro y a políticas responsables", con Panamá como país que durante más años ha estado más a la izquierda y Nicaragua más a la derecha.

Una mención aparte recibió el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cuyo impacto sobre Latinoamérica fue considerado por algunos participantes como "más mediático que real", mientras que otros lo calificaron de "fenómeno sobredimensionado".
Otros participantes, vinculados al sector empresarial, señalaron que Chávez provoca "una preocupación limitada".

La institución tiene previsto celebrar una reunión específica sobre la situación latinoamericana el próximo mes de abril en Santiago de Chile.

Las oportunidades que, paradójicamente, ofrecen el calentamiento global y el consiguiente aumento de la demanda de energías alternativas, así como las predicciones de crecimiento equilibrado de la mano de obra en la región -frente a la superpoblación de Asia y el envejecimiento de Europa-, fueron otros asuntos debatidos en la primera reunión del Foro sobre América Latina.

Los países latinoamericanos "tienen enormes ventajas comparativas" en esas áreas, opinó el presidente de la Fundación Ethos de Brasil, Ricardo Young Silva.

Explicó que la región "cuenta con buenas tierras agrícolas y podría duplicar la producción de las materias primas utilizadas para generar biocombustibles sin destruir los bosques ni agotar sus recursos", tras recordar que, por ejemplo, el biodiesel se cotiza cada vez mejor en los mercados internacionales.

En cuanto a la ventaja demográfica de América Latina, el brasileño Young indicó que el subcontinente "tiene una distribución adecuada de la población en su territorio, no enfrenta problemas de superpoblación como Asia, ni de envejecimiento como muchos países industrializados, particularmente en Europa".

No obstante, recalcó que "el defecto de esta ecuación es la educación. En Latinoamérica, deberíamos abordar la dimensión educativa de una manera muy agresiva".

Otro asunto que preocupó en el Foro fue la persistencia de las desigualdades en América Latina, donde un 40 por ciento de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, mientras que el crecimiento económico ha sido del 5 por ciento en los últimos tres años.

Algunas intervenciones expresaron también preocupación por un crecimiento económico que ha sido impulsado mayoritariamente por los mercados externos.

El gobernador del Banco Central de México, Guillermo Ortiz, sostuvo que ha sido posible reducir los niveles de pobreza en la región, pero reconoció que el problema de la distribución de la riqueza no ha cambiado y hasta puede haber empeorado.

En materia de competitividad, la autoridad financiera opinó que América Latina todavía debe adaptarse a las "condiciones cambiantes" de la economía global, puesto que su mercado no es competitivo al basarse en monopolios u oligopolios, sean estatales o privados.

"Cuando hablamos de reformas económicas, no sólo se trata de consolidar los fundamentos macroeconómicos, sino de lograr una mayor flexibilidad", subrayó Ortiz.

Sobre ese mismo tema, el catedrático de la Universidad de Chile, Felipe Larraín, consideró que la "innovación" -en términos de políticas, tecnologías y educación- es el concepto clave para que América Latina gane en competitividad, en tanto que se requiere una mayor flexibilidad del mercado laboral.

Este último, indicó, está "extremadamente regulado", lo que finalmente ocasiona más dificultades para que alguien encuentre un trabajo, en una región cuya tasa de desempleo se eleva al 8 por ciento, frente al 6,3 por ciento a nivel mundial.