Fuente: Super Motor | Abril 18, 2005 Recomendar esta nota Recomendar

Conducción económica: cómo ahorrar costes y emisiones

Ahorrar en combustible y reducir las emisiones contaminantes. Estos son los objetivos de las técnicas de conducción eficiente que promueven el Club Automovilístico RACC y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE).

La conducción económica consiste en aplicar una serie de técnicas para reducir el consumo de combustible y la contaminación medioambiental y además, conseguir aumentar la seguridad vial y el confort a bordo.

Ahorra energía, ahorra contaminación

Según los datos facilitados por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) los españoles ahorrarían un 15% anual en combustible con una conducción más económica y sin disminuir la velocidad media. Y es que si todos los usuarios aplicasen las técnicas de conducción económica en nuestro país se ahorrarían 2.555 millones de litros de combustible, lo que supone que podrían circular gratis 2,6 millones de automóviles y se ahorrarían 2.134 millones de euros cada año (una media de 136 euros por conductor).

Aquí tienes algunos ejemplos del ahorro en combustible según el número de kilómetros realizados:

Km Coste Anual gasóleo (en euros) Ahorro 15% (en euros) Coste Anual gasolina (en euros) Ahorro 15% (en euros)
10.000 520 78 688 103
15.000 780 117 1032 155
20.000 1040 156 1376 206
30.000 1560 234 2064 309
50.000 2600 390 3440 516

Fuente: RACC

Supuestos: Diesel (6,5 l/ 100 km. Coste del Diesel: 0,80 euros/l); Gasolina (8 l/100 km. Coste gasolina sin plomo: 0,86 euros/l).


A esto hay que sumar los enormes beneficios medioambientales que pude suponer realizar una conducción eficiente. Con ello se lograría una reducción de las emisiones de CO2 de 6,3 millones de toneladas, lo equivalente a plantar 48 millones de árboles en España. A esto se añade el grave problema de la contaminación acústica: el ruido provocado por un coche a 4.000 rpm, equivale al de 32 vehículos a 2.000 vueltas. Por ello, conviene realizar cambios de marcha antes de las 2.000 rpm en vehículos Diesel y antes de alcanzar las 2.500 en gasolina.

Tal y como explica Javier García, director General del IDAE, 'utilizando las técnicas adecuadas de conducción conseguiremos mejorar nuestra calidad de vida, ahorrando energía y reduciendo los niveles de CO2'.

Cursos de conducción económica

Para extender el uso de estas nueva manera de conducir, el Club Automovilístico RACC y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) han puesto en marcha una serie de cursos formativos. Tienen cuatro horas de duración y ofrecen contenidos teóricos y prácticos (en un recorrido urbano) con monitores expertos que explican las técnicas al volante para aprovechar la eficiencia energética de los vehículos actuales.

El objetivo de estos cursos, es en palabras de Carlos López, jefe del Departamento de Transporte del IDAE, 'realizar un uso más racional del vehículo y ofrecer un nuevo estilo de conducción para promover un cambio de actitud en los usuarios'.

Conducir con anticipación y de manera relajada, guardar la adecuada distancia de seguridad, arrancar sin acelerar y cambiar de primera a segunda marcha a los dos segundos o seis metros aproximadamente, son algunas de las técnicas que se ofrecen en el curso. Asimismo, utilizar marchas largas (incluso cuarta y quinta en recorridos urbanos), y reducir de marcha lo más tarde posible en deceleraciones, son también estrategias efectivas para ahorrar combustible.

Además, otra de las técnicas que se practican en estos cursos es buscar el consumo 0, lo que significa aprovechar la fuerza del motor a través de la transmisión y conducir siempre que sea posible sin acelerar. 

El curso va dirigido a todos los conductores interesados en aprender cómo conducir de manera eficiente y económica, eso sí, las plazas son limitadas, se ofrecerán 4.000 en este 2005 y, gracias a la financiación de algunos patrocinadores, como CaixaRenting o Avis, el coste se reduce de 100 a 24 euros.

Consulta en la página de RACC si quieres más información.

REPORTAJE/ Bárbara Maregil