Fuente: Consumer.es | Julio 29, 2007 Recomendar esta nota Recomendar

Hoteles ecológicos

Todavía hay poca oferta en España de este tipo de establecimientos, y conviene informarse bien para evitar los que abusan del término "eco".

No hay muchos, pero los hoteles ecológicos que pueden encontrarse ofrecen una estancia agradable, en armonía con su entorno natural, y una alimentación ecológica saludable. No obstante, algunos establecimientos que se autodenominan "ecohoteles" no cumplen los principales requisitos que deben reunir. Por ello, los consumidores deben asesorarse y exigir toda la información necesaria, como por ejemplo si poseen algún certificado ecológico.

¿ Cómo debe ser un hotel "ecológico"?

Hotel Venus AlbirLuís González, coordinador de la asociación Ecologistas en Acción, subraya que un hotel ecológico no debería afectar de manera importante a su entorno. "Los hoteles en primera línea de playa o en parajes protegidos nunca podrán considerarse ecológicos", afirma González, que añade además otros criterios que considera esenciales:

El grueso de la energía que utilice deberá ser de origen solar mediante la implantación de paneles solares fotovoltaicos para la electricidad y térmicos para el agua caliente.

Cumplimiento de la normativa de la construcción bioclimática, minimizando el consumo de energía tanto para calefacción como para refrigeración con un buen aislamiento y una orientación adecuada. En este sentido, en el sur de la Península, por ejemplo, las habitaciones deberían estar orientadas hacia el norte (la parte más fresca) y las salas comunes hacia el sur (la más luminosa).
Acceso posible y sencillo en transporte público, y no deberá estar situado en zonas ya saturadas de turismo.

La alimentación deberá ser agro-ecológica.

Algunos hoteles que afirman ser ecológicos no lo son, al incluir por ejemplo campos de golf o aire acondicionado en lugar de apostar por la construcción bioclimática.

Severino García, responsable de la Fundación Ecoagroturismo, considera además que un hotel ecológico debe respetar la tradición y la cultura local, el paisaje rural y la biodiversidad de su entorno, y debe ser asimismo responsable socialmente, colaborando con asociaciones conservacionistas y la población local y participando en el sostenimiento de actividades socioeconómicas locales.

Por otra parte, conviene tener mucho cuidado con los establecimientos hoteleros que afirman ser "ecológicos" pero no cumplen los requisitos mencionados anteriormente. Así, se pueden encontrar en Internet supuestos "ecohoteles" que "abusan del término eco asociado a una oferta hotelera", según Severino García.

Luís González destaca que este tipo de hoteles son una "marca de imagen, no una política real", ya que "no tienen nada de ecológico, incluyen infraestructuras fuertemente devoradoras de agua como campos de golf, realizan una oferta de aire acondicionado en lugar de apostar por la construcción bioclimática o de sauna en zonas de alta montaña."

Más caros que los convencionales

En opinión del responsable de Ecoagroturismo, un alojamiento ecológico "objetivamente tiene unos costes más elevados que uno convencional por el modo de producción del primero y la socialización de los costes ambientales del segundo."

Eloisa Navarro, administradora del Hotel Venus Albir, certificado con el label de la asociación europea Bio-Hotels, reconoce también que son "un poquito más caros que los convencionales", pero asegura que no tienen ningún problema para competir y atraer clientes, ya que se trata normalmente de personas muy concienciadas con el medio ambiente.

Por su parte, el coordinador de Ecologistas en Acción destaca el apartado de la construcción: "El sistema bioclimático encarece la construcción en un 10-15%, pero el sobrecoste se amortiza en unos 10 años, y a partir de ahí supone un ahorro mayor que una construcción convencional".


Fuente: Alex Fernández Muerza - CONSUMER.es
Julio de 2007