Fuente: Consumer.es | Junio 06, 2006 Recomendar esta nota Recomendar
Mallorca, un paraíso ecológico en peligro

Mallorca

Mallorca, un paraíso ecológico en peligro

La urbanización masiva, la excesiva producción de residuos y la contaminación de las costas son algunos de los problemas medioambientales que pueden poner en peligro la supervivencia de muchos enclaves y entornos naturales de nuestro país, como Mallorca. Una isla que no deja de recibir turistas, al mismo tiempo que crece la población y la construcción.

Anualmente se construyen entre 15.000 y 20.000 viviendas. Esta situación ha provocado la alarma entre los grupos ecologistas y buena parte de la población que denuncia la degradación medioambiental, originada por el elevado volumen de residuos y la emisión de gases de efecto invernadero. Sin embargo, desde la consejería de Medio Ambiente del Gobierno balear defienden su labor en la aplicación de criterios básicos de conservación, como garantizar el acceso al agua potable y la depuración terciaria de las aguas residuales, así como la protección de los espacios naturales emblemáticos a través de acuerdos con la propiedad privada sin imposiciones.

Un destino turístico... y ecológico

No cabe duda de que la isla balear de Mallorca es uno de los principales destinos turísticos de España. Solamente el aeropuerto de su capital, Palma, mueve en la temporada de verano más de 100.000 personas a diario, atraídas por la calidad y belleza de sus playas, su riqueza cultural, artística o gastronómica y un clima agradable. Sin embargo, Mallorca también es un paraíso ecológico que debe ser protegido entre todos. Según el conseller de Medio Ambiente del Gobierno de las Islas Baleares, Jaume Font, “su atractivo turístico radica en gran medida en que conserva buena parte de su encanto en el ámbito ecológico y medioambiental”.
 
El listado de lugares con encanto ecológico podría ser enorme. El propio conseller destaca la Sierra de Tramuntana, “un espacio natural protegido ubicado en la zona de poniente, que congrega algunos de los lugares más hermosos de nuestra comunidad”. En opinión de Carlos Zallas, presidente de la asociación ecologista Amics de la Terra en Mallorca, se trata de una isla cuya naturaleza se ha conservado “relativamente bien”, mucho mejor que otras zonas del Mediterráneo como la costa del Sol o Levante, y en la que se pueden ver unos rincones naturales “todavía no destrozados, como el Torrent de Parells, la cala de Tuent, la cala de San Vicente; o las playas de Es Trenc, en el sureste, que son parque natural”. Y por supuesto, no se pueden olvidar sus Parques naturales: S’Albufera, Península de Llevant, cala Mondragó y Sa Dragonera.

Por su parte, José Antonio Romero, presidente de la Asociación ecologista Ecovoz, explica que “los pueblos del interior y la montaña son los grandes desconocidos para el público en general”, y destaca la isla de Cabrera, muy cerca de Mallorca, “un claro ejemplo de paraíso natural que gracias a la especial protección como parque nacional marítimo-terrestre se conserva prácticamente intacta”.

Su naturaleza insular conlleva una importante dependencia del mar, tanto como medio de transporte como fuente de recursos. En este sentido, como explica Joaquín Tintoré, director del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA), Mallorca, al igual que el resto de las Islas Baleares, “representa un laboratorio natural ideal del estado y dinámica del Mediterráneo en su conjunto, por lo que su estudio científico puede contribuir a establecer patrones de cambios climáticos y de su funcionamiento biogeoquímico”.

La isla cuenta también con una gran biodiversidad de especies animales y vegetales, algunas de ellas únicas en el mundo, como el ferreret, o sapillo balear. No obstante, algunas de ellas se encuentran en grave peligro, aunque las campañas de conservación emprendidas desde fundaciones, asociaciones y el Gobierno balear están contribuyendo a su paulatina recuperación, como asegura Zallas, de Amics de la Terra. Además del citado ferreret, que se ha convertido en una “víctima más del cambio climático”, Zallas destaca especies como “el buitre negro, algunas plantas endémicas de la flora mediterránea, los inmensos caracoles de la montaña, la pardela balear, el águila pescadora en peligro”, y recuerda que “no hace más de 40 años había todavía focas baleares”.

Principales problemas medioambientales

A pesar de su riqueza natural, Mallorca no se encuentra a salvo de la degradación medioambiental, y así, en opinión del conseller Font, además de los “propios problemas de las sociedades avanzadas (residuos, protección de espacios naturales, emisión de gases de efectos invernadero, etc.), hay que añadir los derivados de la insularidad, cuyo principal efecto es tener que manejar un territorio limitado más susceptible en términos de impacto ambiental”. Para Romero, de Ecovoz, el principal problema en la isla es lo que se conoce como 'balearización': “la sobre-explotación turística que ha traído consigo una urbanización masiva y descontrolada, agresiva con el medio ambiente”.

Por su parte, el responsable de Amics de la Terra subraya el problema de la urbanización de las zonas rurales, agravado por la construcción de grandes autopistas que dan acceso a dichas zonas desde la capital. Según Zallas, anualmente se construyen en la isla de 15.000 a 20.000 viviendas, lo que ha convertido a Mallorca es uno de los lugares de España donde más ha aumentado la población en los últimos cinco años en relación con la población autóctona. En su opinión, los daños del turismo de interior se han sumado a los provocados por el turismo costero desde los años 70 en lugares como Andratx, Calvià, la playa de Palma o ciertas playas en Cala Millor. Además de este problema, desde Amics de la Terra se habla también de los problemas de escasez de agua, que va acompañada de una pérdida de calidad a causa de la salinización y contaminación crecientes de los acuíferos, haciéndolos cada vez más inapropiados para su uso agrícola y humano.

Tintoré, de IMEDEA, añade que la intensidad del uso del entorno marino y los efectos de la actividad humana, como la contaminación o la erosión de la franja costera, han hecho aflorar diversos problemas, como la pérdida de la calidad de las aguas y playas y la biodiversidad que contienen, el aumento del riesgo de padecer desastres naturales, el aumento del nivel del mar o la extinción e invasión de especies.

En opinión del responsable de Ecovoz, toda la costa, “excepto la zona montañosa que por lo abrupto de su orografía imposibilita la explotación urbanística a gran escala”, se encuentra en peligro. En cuanto a las especies con problemas, Romero asegura que todo el ecosistema marino se encuentra afectado por una sobre-explotación pesquera y una mala utilización de las artes empleadas, como el arrastre, que además está acabando con las praderas submarinas de Posidonia oceánica, una planta marina base en gran parte del ecosistema litoral mediterráneo.

Cómo conservar esta naturaleza

Según Jaume Font, desde la consejería de Medio Ambiente del Gobierno balear se lleva años trabajando en la aplicación de criterios básicos de conservación, como garantizar el acceso al agua potable y la depuración terciaria de las aguas residuales, proteger los espacios naturales emblemáticos mediante acuerdos con la propiedad privada y sin imposiciones, preservar las especies amenazadas y avanzar hacia la educación ambiental, potenciar la lucha y prevención contra los incendios forestales y mantener limpio el litoral, o acabar con el cambio climático mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Asimismo, con la aprobación de las Directrices de Ordenación del Territorio (DOT), el gobierno balear dispone de una herramienta para hacer compatible el crecimiento económico con la preservación del entorno natural, aunque en opinión de Zallas, de Amics de la Terra, no se hace lo suficiente para frenar el crecimiento de la población. Desde Ecovoz se incide también en la necesidad de aumentar y acelerar las iniciativas institucionales a favor del medio ambiente, y en el cumplimiento estricto de las leyes proteccionistas, “como por ejemplo la Ley de Costas, que hasta ahora sufría una dejación absoluta”.

No obstante, la preservación del medio ambiente en Mallorca, al igual que en el resto del mundo, es una tarea que incumbe al conjunto de la sociedad. El consumo responsable por parte de todos y la exigencia de respeto medioambiental al gremio hostelero son algunos de los aspectos que los consumidores deberían asumir, en opinión de José Antonio Romero, de Ecovoz. Para Carlos Zallas, de Amics de la Terra, también resulta importante promocionar la venta de productos locales y evitar los lejanos, para preservar, de esta manera, la agricultura local. Zallas recalca además que la producción de residuos en Mallorca es desorbitada, “no se recicla lo suficiente y como consecuencia de ello se aumenta la incineración”, por lo que apela a la conciencia ciudadana para que lleve a la práctica las famosas tres erres del ecologismo: reducir, reutilizar y reciclar.

Los consumidores también pueden asumir el turismo de manera ecológica, como sostiene Macià Blázquez, profesor del departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Las Islas Baleares y miembro del Grupo Balear de Ornitología y Defensa de la Naturaleza (GOB), otra de las asociaciones ecologistas importantes en la isla. “El ecoturismo contribuye a rentabilizar la conservación de la naturaleza y convierte el viaje en un tránsito personal de crecimiento transformador, cargado de autenticidad y de relaciones personales interculturales”, defiende.

La participación ciudadana activa es otra forma más de defender el medio ambiente. Los miembros de Ecovoz son responsables de “Paisang”, una acción que podría considerarse una obra de arte de reivindicación ecológica. La iniciativa ha consistido en la pintada de rojo de las construcciones de hormigón (escaleras, pasillos y amarres) en la Zona de Dominio Público Marítimo-terrestre de Cala Llamp y Cala Egos, en el término municipal de Santanyí, “para evidenciar las heridas inflingidas al paisaje”. Según Romero, “como consecuencia de esta campaña, el Ministerio de Medio Ambiente, mediante su publicación en el Boletín Oficial de Islas Baleares de 5 de mayo, ha declarado ilegales estas construcciones anunciando su próxima demolición y recuperación del espacio público”.

Por otra parte, la semana pasada se presentaban 34.000 firmas en el Parlamento Balear dentro de la campaña “Salvem Mallorca”. Se trata de una Iniciativa Legislativa Popular promovida por el GOB, con la ayuda de Amics de la Terra y una docena de plataformas ciudadanas. Según Zallas, se pretende con ello que se pare la construcción de autopistas y se reduzca la ampliación de puertos deportivos y campos de golf, y que se proteja el suelo rústico de la urbanización excesiva.

¿Impuesto ecológico?

La ecotasa, un impuesto que pretendía gravar la estancia en hoteles y apartamentos turísticos para ayudar a recuperar el medio ambiente, entró en vigor en las Islas Baleares en 2001. Sin embargo, pocos meses más tarde, en octubre del 2003, fue derogada ante la presión de los hosteleros, que la consideraban abusiva y sin un objetivo claro.

Tras la eliminación de la ecotasa, se plantea la necesidad de buscar fórmulas alternativas a esta tarifa capaces de contribuir al mantenimiento del entorno y las zonas naturales, que constituyen un reclamo turístico de primer orden. La idea, que se utiliza en otros lugares como París, Nueva York o Bora-Bora, se basa en reinvertir los beneficios en el propio sector turístico y contribuir al impulso del denominado turismo sostenible.

Los parques naturales de Mallorca

S'Albufera de Mallorca
Fecha de declaración como Parque Natural: 1988
Superficie del parque: 1.687 hectáreas
Teléfono: 971 892 250
E-mail: parc.albufera@wanadoo.es
Afluencia anual: 100.000 visitantes
Ficha completa del parque

Península de Llevant
Fecha de declaración como Parque Natural: 2002
Superficie del parque: 1.576 hectáreas
Teléfono: 971 836 828/ 971 829 219 (para reservas de refugios)
Afluencia anual: 3.500 visitantes se contabilizaron el pasado año en los refugios del parque
Ficha completa del parque

Sa Dragonera
Fecha de declaración como Parque Natural: 1995
Superficie del parque: 908 hectáreas
Teléfono: 971 180 632 / 971 173 700
E-mail: m.mayou@conselldemallorca.net
Afluencia anual: 10.000 visitantes
Ficha completa del parque

Cala Mondragó
Fecha de declaración como Parque Natural: 1992
Superficie del parque: 785 hectáreas
Teléfono: 971 181 022
Afluencia anual: 15.000 visitantes.
Ficha completa del parque

Alex Fernández Muerza
Fuente: Consumer.es
Junio 2006

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