Fuente: TN, Eco2site | Abril 01, 2017 Recomendar esta nota Recomendar
Se reaviva la polémica sobre la orca Kshamenk, de Mundo Marino.

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Se reaviva la polémica sobre la orca Kshamenk, de Mundo Marino.

A sólo dos semanas del estreno de la película basada en el libro del activista ambiental Roberto Bubas, "El faro de las orcas", y tan sólo 4 meses después de la muerte de Tilikum, la orca que era el principal atractivo de Seaworld, se plantean muchos interrogantes sobre el destino de Kshamenk, la famosa orca de Mundo Marino.

El año pasado se lograron muchas conquistas en los derechos de los animales, como la prohibición a nivel nacional de las carreras de galgos, el veto a las peleas de gallos en Tucumán y la transformación del icónico Zoológico de la Ciudad de Buenos Aires. Cuando el 6 de enero murió esta orca “bandera” de la lucha contra el cautiverio, lo lógico era que todas las miradas se posaran en Mundo Marino.

Kshamenk es una orca macho que se encuentra desde el año 1992 en el acuario de San Clemente del Tuyú. Mientras el acuario dice haberlo rescatado de un varamiento accidental, fuentes confiables han revelado que Kshamenk, junto con otras 3 orcas de su manada, fueron capturadas forzando su varamiento en una playa de la provincia de Buenos Aires. Presuntamente, en la maniobra de captura cuatro orcas fueron obligadas a nadar hacia la playa por embarcaciones del oceanario, con una red extendida entre ellas. Las orcas quedaron encalladas en la arena permaneciendo allí durante varias horas.

Sin embargo, para el acuario, el asunto está resuelto, ya que en el 2005, varios expertos internacionales sostuvieron que Kshamenk no sobreviviría en su hábitat natural. Mundo Marino clama que “en el año 2005 la Secretaría de Desarrollo y Ambiente Sustentable y la Fundación Vida Silvestre convocaron a un equipo internacional de evaluación integrado por los expertos más importantes del mundo en el tema, conformado porJoseph Geraci, V.M.D, PhD,David Huff, D.V.M y Lance Barrett-Lennard, PhD”, quienes emitieron un dictamen sobre los escenarios que podrían plantearse para Kshamenk a futuro.

Este trabajo  tiene como título “Evaluación del Estado Actual y Recomendaciones Relativas al Futuro de la Orca Kshamenk” y es firmado por Joseph Geraci, David Huff, y Lance Barrett-Lennard. Los especialistas inician su escrito diciendo que “de todas las opciones analizadas, opinamos que las dos que mejor parecen servir a los intereses de Kshamenk son su permanencia en su actual morada o su traslado a Six Flags”, que es un parque similar a Mundo Marino, pero ubicado en México.

Los integrantes de este grupo de especialistas consideran que “la liberación no configura una opción viable; un cerco conllevaría riesgos sanitarios, ecológicos y económicos inaceptables y la eutanasia no resulta ser una opción aplicable para el caso de Kshamenk” y agregan que de acuerdo a su opinión, “su permanencia en Mundo Marino es la opción viable que presenta el menor riesgo. Suponiendo que se mantengan las mismas condiciones de calidad de la institución, el mismo personal y administración, todo apunta a creer que la orca continuaría viviendo con un buen estado de salud”.

Sin embargo, para otros expertos, Kshamenk es la orca más maltratada del mundo.

Aquí es donde entra en juego el activista local, Roberto Bubas, quien es el único ser humano capaz de nadar e interactuar con orcas en estado salvaje. Su postura es firme: Kshamenk puede volver a su hábitat natural si pasa por un proceso de rehabilitación.

“Lo que no se puede permitir es que el animal muera donde está, porque si el problema es económico –es indiscutible que el ingreso de muchas familias depende de ese parque- hay miles de formas de crear atractivos turísticos que no impliquen cautiverio”, sentencia Bubas. “Soy un convencido de que el animal se puede reintegrar a su hábitat, y sé que su familia lo está esperando todavía afuera”, asegura sin titubear.

De acuerdo a la legislación argentina vigente, Kshamenk, en tanto es un animal de la fauna silvestre autóctona nacido en libertad, no pertenece al acuario si no al Estado Nacional.Técnica y legalmente, la orca es, en primera instancia, propiedad y potestad del gobierno de la provincia de Buenos Aires, es decir que corresponde a la gobernadora María Eugenia Vidal tomar cartas en el asunto.

Roberto Bubas mantuvo una reunión de más de una hora con Vidal en abril del año pasado, aportándole la información conceptual del caso.

Lo que intenta ahora Bubas es que pueda efectuarse la rehabilitación de Kshamenk en San Clemente, donde fue capturada en 1992, y posteriormente liberarla en las mismas aguas cercanas donde todavía es frecuente avistar a los miembros de su familia que reside en un vasto sector marino con epicentro en el mar del Tuyú.

En este caso durante la reunión con la gobernadora Vidal, a la que asistió también el actor de la película Joaquín Furriel, le solicitó que el estado provincial apoye con financiamiento y asistencia técnica al oceanario, y elabore en conjunto con los empresarios del acuario un proyecto tendiente a transformarlo en un centro de vanguardia en el mundo de interpretación del ambiente marino sin animales cautivos, un centro de formación profesional de agentes de conservación marino-costera, y un hospital de rehabilitación de fauna
silvestre.

Mientras los gobiernos deliberan, el destino de Kshamenk continúa incierto.

 

Por María Sol Olivera

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