España cuenta ya con más de 300 puntos de recogida de teléfonos móviles para su reciclaje

El proyecto español Tragamóvil, para el reciclaje de teléfonos móviles, participa esta semana en la celebración de la Semana Verde 2003 en Bruselas, donde se han presentado los éxitos cosechados desde que se lanzase la iniciativa a principios de 2002. En la actualidad, el territorio español dispone en su totalidad de más de 300 puntos de recogida de teléfonos móviles que han recolectado cerca de cien toneladas de desechos.

Este proyecto nace en 2001, como experiencia piloto, de la mano de Asimelec, asociación española que aúna directamente a 140 empresas del sector electrónico y de las telecomunicaciones y cuenta con cerca de 1.000 sociedades federadas. Con esta iniciativa innovadora, ganadora del Premio Life 2002, España se adelanta a la transposición a la legislación nacional de la nueva directiva comunitaria que establece la responsabilidad de los productores en el reciclaje de los productos electrónicos.

Siete de cada diez teléfonos móviles retirados en España van a parar al cubo de la basura o al rincón del armario. Dado el significativo aumento del uso de estos aparatos, cada año se acumulan grandes cantidades de residuos eléctricos y electrónicos que podrían ser reciclados.

La idea de partida del proyecto Tragamóvil es crear una red de recogida de teléfonos móviles para reciclar los componentes perjudiciales para el medio ambiente. Esto es, principalmente, las baterias y el cristal líquido de las pantallas. La complejidad de la iniciativa reside en cómo concienciar a la población de la importancia de deshacerse de sus móviles viejos sin recibir dinero a cambio, cuando algunos puntos de venta de telefonía móvil ofrecen descuentos en la compra de nuevos aparatos por la entrega de los antiguos.

Bus Tragamóvil

En este sentido, la comunicación ha desempeñado un papel fundamental en el éxito del proyecto Tragamóvil. Sus promotores se han servido de un Bus Tragamóvil que, desde marzo, recorre las principales líneas de Valencia presentando la iniciativa. Así, esta ciudad ha logrado recoger 298 kilogramos de desechos en el primer trimestre de 2003. Por el momento, el autobús seguirá efectuando los recorridos habituales de la EMT en Valencia hasta el mes de agosto. A continuación, se desplazará a otras ciudades de España, aunque todavía está por determinar su próximo paradero.

No obstante, el Bus Tragamóvil es sólo una herramienta para dar a conocer el proyecto a los ciudadanos. Pero la mayor parte de los desechos se recoge en los 300 puntos disponibles en todo el territorio español, principalmente en los centros de servicios técnicos, las tiendas de telefonía y los centros comerciales. De la totalidad de los puntos de recogida, tan sólo 10 han generado hasta el momento el 85% de los residuos, situados en las principales ciudades. 'No se trata tanto de un mayor compromiso de los ciudadanos de algunas ciudades españolas, como de la gran densidad de población de ciudades como Madrid o Barcelona, y de la situación de los puntos de recogida', explica el director general adjunto de Asimilec, Gonzalo Torralbo.

En cuanto a los sectores de la población que se han mostrado más sensibles a esta iniciativa, Torralbo se muestra sorprendido por la mayor participación de los ciudadanos de más edad. 'A la gente mayor le cuesta menos dar su móvil gratis', afirma. En cualquier caso, Asimilec prevé continuar con las campañas de comunicación para sensibilizar a los más jóvenes, gracias a la financiación recibida de los fondos Life de la UE (un total de 1 millón de euros para todo el proyecto).

El éxito de la iniciativa ha llevado también a sus promotores a comenzar proyectos similares de reciclaje para otros productos, como las pilas y los equipos de oficina. Su generalización será, sin embargo, más difícil, ya que el reciclaje de estos materiales resulta mucho más costoso que el de los móviles. De hecho, el coste del reciclaje de cada celular supone a penas 0,12 céntimos de euro, por lo que no se espera que esta medida tenga repercusiones sobre el precio final del producto que pagarán los consumidores.

El objetivo último de Tragamóvil es establecer en España las bases para un sistema integrado de gestión que agrupe a todos los productores de telefonía móvil. Si la iniciativa lograse funcionar efectivamente a largo plazo, podría ser exportada al resto de los países de la UE, aunque por el momento no se ha dado ningún paso en esta dirección.

Fuente: Tecnologiambiental.com
Junio 10, 2003