Fuente: sursolar - Jorge Marusic y Fabian Garreta | Mayo 16, 2009 Recomendar esta nota Recomendar
Energía solar Térmica en Arquitectura

Sistemas Integrados a la Arquitectura

Energía solar Térmica en Arquitectura

Si bien a través del sol se puede producir electricidad con módulos fotovoltaicos o calor con colectores solares planos, es en este último caso donde podemos encontrar las aplicaciones más rentables para nuestra región. Por su simplicidad de instalación y economía, es el calentamiento de agua para consumo sanitario y/o calefacción un sistema solar apto y economicamente accesible para reducir senciblemente el uso de combustibles fósiles. En distintas regiones del mundo, el uso del sol como fuente de calor para mejorar el confort en arquitectura ha permitido lograr importantes ahorros en energía, además de contribuir a la disminución de la emisión de gases efecto invernadero, entre otros tantos beneficios.

Actualmente, el uso de colectores planos ya no se considera como una instalación agregada al proyecto o a un edificio existente, sino que es concebida como parte del diseño, una variable más a tener en cuenta durante el proyecto y que será parte de una totalidad técnico-formal que le dará carácter particular a la obra. La integración de los sistemas solares en la arquitectura tiene un importante valor agregado relacionado con el cuidado de la imagen global del edificio, aspecto delicado para muchos interesados en aprovechar la energía gratis que nos da el sol en cada edificio, en cada rincón del planeta. Veinte años atrás, para acceder a estos beneficios era natural aceptar colocar equipos solares agregados al edificio en forma desordenada, con bajo rendimiento y con un promedio de fuera de servicio de una o dos veces al año.
En gran parte del país, la demanda anual de calor para una vivienda de nivel medio-alto puede dividirse en aproximadamente un 40% para agua caliente sanitaria y un 60% para calefacción, sin contar la cocción de alimentos. Debido al avance de la tecnología solar en los últimos años, podríamos alcanzar ahorros de hasta 65% sin considerar los beneficios adicionales que aporta el aprovechamiento solar pasivo (uno de los principios del diseño bioambiental), la conservación de energía y la eficiencia energética, variables fundamentales para alcanzar el confort deseado con reducido costo operativo en una inversión equilibrada.

En calefacción, la arquitectura solar pasiva y el uso de colectores solares planos de agua o aire conforman una invalorable fuente de calor con un excelente potencial para disminuir el uso de gas, electricidad o leña y acceder a temperaturas interiores agradables en épocas frías. Cabe aclarar que, si hablamos de un proyecto de obra nueva o de una refacción de envergadura, los resultados de intervenir o ajustar algunas resoluciones técnicas durante el proceso de diseño asegurarán mayor eficiencia del sistema, optimización de la imagen global y de la relación costo-beneficio. Por el contrario, si se trabaja sobre un edificio existente, será necesario hacer un estudio previo para evaluar el comportamiento térmico y favorecer las condiciones para incorporar una instalación solar de calefacción y obtener los beneficios esperados.
Hoy, cientos de miles de instalaciones solares en funcionamiento en todo el mundo, aseguran que el uso del sol como fuente de calor es altamente confiable y un recurso efectivo para reemplazar a los cada vez más costosos combustibles convencionales. En zonas con buena insolación, estos sistemas pueden prescindir del uso de otros combustibles (gas, leña o electricidad) durante la mayor parte del año, y en meses de baja radiación, pueden proporcionar una parte significativa de la demanda de energía. Los avances de los últimos años también se han dado en el campo de la informática aplicada a la tecnología solar, programas de dimensionamiento y simulación permiten conocer de antemano el comportamiento de un sistema solar térmico y la eficiencia que puede alcanzar, además del ahorro económico que a lo largo de la vida útil de la instalación podremos percibir.


Las últimas tendencias o criterios adoptados para encarar instalaciones solares residenciales reconocen que la elección del equipo a utilizar es sólo un pequeño paso para alcanzar el objetivo final, que es ahorrar dinero e integrar sistemas solares a la arquitectura de manera eficiente, sin alterar negativamente la imagen de la construcción. Si bien la oferta de equipos en nuestro mercado no es muy variada, la decisión de adquirir equipamiento solar deberá conjugar el rendimiento, el impacto visual potencial, la robustez, la inversión y el costo operativo, como también, calidad de montaje y puesta en marcha de la instalación, cosas que comunmente se logran contratando servicios llave en mano.

Fuente: sursolar - Jorge Marusic y Fabian Garreta
Arquitectos FADU-UBA

imagenes relacionadas ver +

Sistemas Integrados a la Arquitectura

Sistemas Integrados a la Arquitectura