Las casas del futuro al alcance del bolsillo

La implantación de las nuevas tecnologías tiene un coste inferior al 1% del total de la inversión. Muchas de las nuevas promociones de vivienda –entre ellas las de los grandes desarrollos de Madrid– incorporan los últimos avances.

La imagen que muchos tenían del futuro, influenciados en gran medida por el cine de ciencia ficción, se está empezando a convertir en una realidad. No hay más que ver los nuevos servicios que las viviendas comienzan tímidamente a incluir en sus memorias de calidades: alarmas que hablan con el dueño de la casa, aparatos que detectan fugas de cualquier tipo y solucionan automáticamente el problema, detectores de presencia en el hogar, identificadores de voz, sistemas de programación de electrodomésticos, placas solares que además de mirar por el medio ambiente producen un considerable ahorro energético... Está claro: el siglo XXI también ha llegado al sector inmobiliario.
Ésta es la principal conclusión que se pudo sacar de Servivienda 2002, el IV Encuentro Nacional sobre la Vivienda y los Servicios a la Comunidad y a la Nueva Edificación, celebrado en Madrid el pasado 5 de junio.

Sin embargo, a pesar del gran avance que se está realizando en España, nuestro país está bastante retrasado en la materia si lo comparamos con otros de la Unión Europea. Para conseguir avanzar será necesario crear una normativa adecuada que incluya todos estos servicios en la construcción.
Las razones parecen obvias: el consumidor lo demanda cada vez con más frecuencia; al promotor le sirve para vender más fácilmente sus casas; y los proveedores de dichos servicios amplían su campo de actuación a los hogares.

Pero la razón más convincente es, sin duda, que todo esto se puede obtener por un coste insignificante, amortizable a la larga, ya que, además, las nuevas tecnologías suponen un considerable ahorro energético.
Y es que, según fuentes del sector, el coste que representa tener una casa dotada de todas las comodidades acordes con los tiempos que corren es menos del 1% del total de la inversión.
Por eso no es difícil encontrar ya un abanico variado de promociones de vivienda que incluye en sus memorias de calidades aspectos relacionados con el medioambiente y las nuevas tecnologías.
Casas «verdes»
Parece lógico que en nuestro país –donde el uso de la energía del sol está más que justificado, ya que, por sus características climáticas, España tiene una capacidad de aprovechamiento solar del 90%– encontremos cada vez con más frecuencia viviendas con instalaciones solares en sus tejados. Lo que hasta hace unos años era algo que sólo una minoría de casas incluía, ahora es posible verlo en un gran número de viviendas, siendo ya su particular estética un elemento al que nuestros ojos se han acostumbrado.
Y es que, las ventajas de la implantación de la energía solar térmica hablan por sí solas: consigue un ahorro de energía desde un 60% hasta un 80%; precisa una instalación muy sencilla; supone una inversión rápidamente amortizable (de cuatro a seis años); y puede recibir subvenciones de un 40% ó 50%.
Las promociones que las incorporan pueden disponer de agua caliente sanitaria, climatización de piscinas, producción de aire frío para el verano, calefacción...
Eso sí, aunque en este tema se haya conseguido dar pasos de gigante, todavía es necesario contar con un sistema convencional, como un termo o una caldera, que apoye y se complemente con las novedosas placas solares.
Desde el sector, se espera que con la entrada en vigor del nuevo Código Técnico de la Edificación, se generalice la implantación de servicios que reduzcan el gasto energético y que miren más por el medioambiente en los hogares.
Además de los sistemas relacionados con la parte más ecológica de las casas, otra de las novedades que ya presentan muchas de las nuevas promociones de vivienda es la utilización de las nuevas tecnologías aplicadas al hogar. Con ellas, la memoria de calidades de las casas amplía su contenido en todo lo referente a la seguridad y comodidad.
En este punto, parece que tampoco hay peros que valgan, porque los compradores solicitan cada vez con más frecuencia servicios que mejoren su estancia en las viviendas y que aporten calidad y confort a su vida diaria.
Desde cosas tan simples como poder subir y bajar las persianas de la casa con sólo pulsar un botón hasta tener perfectamente controlada en todo momento la entrada de intrusos en el hogar, las nuevas viviendas van poco a poco incorporando prestaciones que hace sólo unos pocos años parecían más propias del cine de ciencia ficción que de la vida cotidiana.
Sin embargo, y a pesar del avance, nuestro país no está tan bien situado en Europa como cabría esperar. «En Inglaterra y Alemania, por ejemplo, el 30% de las nuevas viviendas ya incorpora sistemas domóticos, mientras que en España el porcentaje es algo inferior», según afirma David Oliver, secretario general del CEDOM (Asociación Nacional de Domótica).
Ya es realidad
Pero aunque a un nivel inferior y de forma algo más lenta, las promociones de vivienda han sufrido una gran transformación en los últimos años en España, de modo que ahora no sólo incorporan tecnología para cubrir las necesidades más básicas, sino que la implantación de la domótica se está generalizando.
Así, en muchas de las nuevas construcciones proyectadas en Madrid, las viviendas incorporan prestaciones que no sólo abarcan la gestión de la energía –el llamado nivel 1– sino que la tecnología ha avanzado hasta hacer posibles los niveles 2 –de confort–, y 3 –de seguridad–.
Grupo Pinar, por ejemplo, ya ha incluido en sus casas de Arganda y Arroyoculebro servicios tecnológicos en esos tres niveles. Con ellos, los usuarios tienen la posibilidad de disfrutar de automatismos que les permiten subir y bajar las persianas de la casa pulsando un botón, conectar y programar los aparatos eléctricos de su hogar a distancia, tener un dominio absoluto de la iluminación de su casa, programar el riego de su jardín...
Pero si hay un elemento que preocupa a los consumidores por encima del lujo de tener robotizado o automatizado el hogar, ése es, sin duda, la seguridad. Por eso, los promotores no están dudando en implantar sistemas que ayuden al comprador a vivir en un hogar más seguro.
Nuevamente, la incorporación de la domótica, junto con los acuerdos entre distintas empresas de servicios, han sido la clave de la cuestión. Los sistemas de seguridad, con los que contarán, por ejemplo, muchas de las casas de los PAU del norte de Madrid, evitarán la entrada de intrusos en su hogar, detectarán fugas de gas, de agua, de fuego y le avisarán en caso de corte eléctrico... Gracias a la colaboración entre Securitas Direct, Endesa Hogar, Telefónica y Gas Natural, los sistemas le pondrán en contacto directo con el proveedor de servicios para solucionar el problema de una forma rápida y sencilla.
Mañana es hoy
La gestión digital del hogar es otra de las apuestas con las que ya cuentan algunas de las nuevas construcciones. Con la cada vez más común implantación de Internet y de líneas ADSL, las viviendas se entregan completamente automatizadas con servicios de comunicación de banda ancha, televisión digital, servicios de comunicación de voz, control de seguridad, control de alarmas técnicas, climatización, visión del interior de su hogar desde el ordenador, introduciendo una clave de acceso...
En otras promociones, por ejemplo, ya puede disponer de unas líneas gratuitas de llamadas entre los usuarios de una misma urbanización para comunicarse con sus vecinos. El futuro ha entrado de lleno en las casas del presente.

Fuente: El Mundo
Por Soraya de las Heras
14, Junio 2002