WWF/Adena propugna el etiquetado para que el consumidor pueda elegir electricidad verde

La organización ecologista apoya la tarea que está desarrollando en otros países la Red Europea de Electricidad Verde (EUGENE) y considera que podría ser un mecanismo complementario con las compensaciones a la producción de electricidad de origen renovable.

La propuesta de EUGENE radica en que el consumidor debe conocer el origen de la electricidad que le llega por el enchufe y decidirse así a consumir electricidad verde procedente de fuentes renovables. Una medida que adquiere sentido ahora que se aproxima la liberalización energética, que será una realidad a partir de enero de 2003.

Para determinar qué es electricidad verde y en qué medida lo es –las compañías podrían distribuirla mezclada con electricidad de otras fuentes– habría que contar con un sistema independiente de certificación que, según Heikki Willstedt, de WWF/Adena, "debería ser simple, transparente, práctico, exacto (no se puede vender más electricidad verde de la que se produce), representativo (que haya suficiente electricidad verde en el mercado para que los consumidores puedan optar por ella), creíble y flexible".

La red EUGENE funciona ya en Alemania, Suecia, Estados Unidos, Australia e Inglaterra, donde se considera electricidad verde las energías renovables –no al mismo nivel– y la cogeneración de alta eficiencia. En estos países la eólica y la solar fotovoltaica son consideradas plenamente electricidad verde; la biomasa tiene más exigencias y la hidráulica requiere otros criterios adicionales que son asumidos por las partes que participan en el sistema: ecologistas, consumidores y empresarios. La idea es que EUGENE se convierta en un sistema armonizado a escala europea, aunque luego sean instituciones nacionales las que deban ponerlo en marcha.

Una de las medidas que más podría hacer por el desarrollo de la electricidad verde etiquetada es que sea demandada por grandes compañías como sucede con la empresa nacional de los ferrocarriles suecos. Por otra parte, podrían comercializarse distintos tipos de productos, desde un televisor a un armario, con una etiqueta que informe sobre la cantidad de electricidad verde con la que se ha fabricado.

Cuánto cuesta

Cada país tiene unos precios distintos para la electricidad verde. Según Heikki Willstedt, "cuesta entre un 5% y un 40% más que la electricidad convencional; en Holanda puede llegar incluso a costar menos gracias a las exenciones fiscales que reciben los consumidores, Y entre todos los países, Suecia es donde más se vende".

Es precisamente esta diferencia de precios lo que no convence a la Asociación de Productores de Energías Renovables-APPA. "¿Por qué tenemos que pagar más por una electricidad más limpia? –se pregunta su portavoz, Sergio de Otto–. Habría que empezar por exigir a las energías sucias que internalicen todos sus costes ambientales y sociales, todas las subvenciones que reciben. Así podría verse que las renovables son más baratas. ¿Por qué iban a ser más caras si las tenemos aquí, si el transporte es gratuito? Es indudable que las empresas energéticas tradicionales han conseguido montar un sistema absolutamente irreal", explica Sergio de Otto.

Para APPA el etiquetado "es loable pero de escasa efectividad real. Creemos que el sistema de apoyo al precio es el más acertado, como lo demuestra que los países que han optado por él han instalado más renovables. Y no nos convence que la cogeneración sea considerada electricidad verde porque utiliza gas natural".

Tampoco Juan Luis Pla, responsable de la oficina del Plan de Fomento de Energías Renovables, del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), entiende como verde la cogeneración y advierte que "hay que tener cuidado porque si se adoptan varios tipos de apoyo a las renovables, al final pueden chocar, molestarse". Pero según Heikki Willstedt, los criterios para elegir qué tipos de energía entran en el etiquetado de electricidad verde no tienen por qué ser iguales en todos los países. En España, por ejemplo, podría sacarse la cogeneración del EUGENE".

Fuente: Energia Renovable
Noviembre 2002