ISO 14061: Certificación Forestal

La norma ISO 14001, perteneciente a la Organización Internacional de Normalización (1946), crea un sistema de gestión medioambiental aplicable a la gestión del monte a través de la ISO 14061.

Debido a la presión existente hacia el sector forestal, y al interés de empresarios y asociaciones privadas del área por realizar una certificación voluntaria e internacionalmente aceptada, en 1999, se publica la norma ISO/TR 14061:1998 Información para apoyar a las organizaciones forestales en el Uso de Sistemas de Gestión Ambiental basados en las normas ISO 14001 e ISO 14004.

El alcance de esta norma y su diseño, es para ser usada en conjunto con las normas ISO 14001 e ISO 14004, proporcionando lazos entre el Sistema de Gestión Ambiental desarrollado por ISO 14001 y el rango existente de Política Forestal, Objetivos de Manejo Forestal, Principios de Manejo Forestal Sustentable y Conceptos desarrollados por Procesos Intergubernamentales de Criterios e Indicadores de Manejo Forestal Sustentable, que toda Organización o Empresa Forestal, debe considerar al querer certificar bajo el esquema ISO 14000 y su Sistema de Gestión Ambiental, bajo la guía de ISO/TR 14061.

Las empresas que cumplan estos estándares reciben una certificación que no implica una etiqueta ecológica para el producto, sino una certificación para la empresa por gestión forestal sostenible.

Iniciativas significativas en otros países

Las iniciativas surgidas sobre este tema han sido muy numerosas y variadas según países o incluso continentes. No obstante en este apartado se recogen algunas de ellas que pueden ilustrar esta circunstancia.

En los bosques tropicales la O.I.B.T. fijó el Objetivo 2000 por el que toda la madera tropical tiene que proceder de bosques bien gestionados pero sin fijar como se iba a certificar dicha gestión.
En Canadá la Canadian Standards Association (CSA) creó una norma detallada basada en la ISO 14001 en materia de Gestión Forestal.

En EEUU la American Forest and Paper Association (AFPA) ha creado una norma compuesta de 12 objetivos y 28 indicadores que toman en consideración aspectos medioambientales, sociales y económicos. Los productos bajo esta normativa constituyen una marca comercial registrada denominada Sustainable Forestry Initiative.

En 1995 en Noruega, Finlandia y Suecia se puso en marcha una iniciativa para crear una certificación forestal como medio de diferenciación de la madera frente a otros materiales competencia de la misma. Está iniciativa ha tenido diversos finales según el país pero ninguno positivo. Todos estos países se han adherido a diversos sistemas de certificación distintos del de esta iniciativa.
Diferencia entre la certificación ISO y el FSC

Existe una diferencia básica entre la certificación ISO y el FSC.
Las normas ISO son estándares de proceso: es decir, explican cómo debe organizarse el sistema de gestión de una compañía para considerar los aspectos ambientales y los impactos que tienen sus operaciones.

En cambio, la certificación del FSC se basa en el cumplimiento obligatorio de unos estándares y normas específicas. En caso de probarse este cumplimiento, se recibe un certificado que lo verifica, y se permite mostrar el logotipo de la Marca Registrada FSC en el producto final, ya sea impreso en éste o mediante una etiqueta.

Uno de los requisitos de la ISO 14601 es que la propia organización elabore un plan ambiental que localice los impactos ambientales de sus operaciones, los analice y, con los resultados obtenidos, defina sus propios criterios e indicadores (además de las metas a alcanzar en cuanto a disminución de estos impactos).

En el caso del sistema del Consejo de Administración Forestal (FSC), los criterios ambientales a cumplir, además de los sociales y económicos, quedan establecidos mediante los Principios y Criterios de Buena Gestión consensuados por la Asamblea, en ocasiones adaptados a las diferentes regiones o naciones donde se aplican.

Por lo tanto, pese a ser sistemas diferentes, el FSC y el ISO son perfectamente compatibles y pueden ser complementarios, aunque no sustitutivos. Los estándares de ISO pueden ser el marco de trabajo y establecer los mecanismos de control sobre el cumplimiento de los principios y criterios del FSC, aunque cabe recordar que éste es específico para el sector forestal y más exigente.

Cómo podemos reconocer los productos de madera FSC

Un producto certificado FSC ha de llevar a la vista el logotipo de la Marca Registrada FSC, sea colgando de una etiqueta o impreso sobre la madera. Lleva también un texto estándar y finalmente el número de licencia incluyendo el nombre de la organización certificadora que se la ha otorgado.

Utilizamos como ejemplo la etiqueta de la carpintería Biofusta S.L. dedicada a la fabricación de estructuras para viviendas, vigas, cubiertas, ventanas y puertas:

Todo está en la etiqueta ...

Texto oficial que informa al consumidor del origen de la madera empleada en el producto.
Identificación internacional de la cadena de custodia de la empresa elaborada (en este caso, Biofusta). Esta compuesta por varios códigos:
SW= Smartwood. Siglas de la organización certificadora.
COC= Chain of Custody (cadena de custodia).
Nº de certificado internacional adjudicado a la empresa elaborada de productos FSC.
Logotipo del Forest Stewardship Council (Consejo de Administración Forestal).
Logotipo de la empresa elaboradora de productos FSC.
Acreditación de la utilización de la marca FSC.

 


Que garantiza el etiquetaje FSC

El etiquetaje propiedad del Consejo de Administración Forestal (FSC) es una doble certificación. Por una parte, se certifica la gestión forestal de un bosque. Se lleva a cabo una inspección de ésta para comprobar el cumplimiento los Principios y Criterios de buena gestión acordados por el FSC, que contemplan aspectos económicos, ambientales y sociales. Esto significa que se garantiza el respeto el medio ambiente (cortas selectivas, mantenimiento de la biodiversidad) y que la explotación del bosque debe resultar rentable a la población de la zona (facilitando su integración en el proyecto de forma igualitaria, tanto entre sexos como entre razas) y a todas las partes implicadas en la explotación: trabajadores, propietarios y comercio local. En caso de superar la auditoría, el bosque se considera certificado FSC, por lo que la madera que se extraiga de él lleva la correspondiente certificación.

El etiquetaje FSC es una certificación doble ya que se certifica la gestión del bosque y el proceso de seguimiento de la madera certificada Sin embargo, se debe controlar que después del proceso de producción, la madera que llegue a las manos del consumidor (en forma de tablero, cama, cepillo, etc.) es la misma que ha salido del bosque gestionado bajo los principios y criterios del FSC. Por eso, en segundo lugar, y mediante la cadena de custodia, se verifica el seguimiento de la madera certificada original desde el bosque hasta nuestras manos, hasta el consumidor. Esto incluye los proveedores, los fabricantes y los detallistas, así que aserraderos, carpinterías, mueblerías y demás transformadores de la madera también deben certificarse.

Fuente: Eco2site
Septiembre 2003